Había revuelto todo su armario, había quemado fotos con personas que apenas recordaba su nombre, decenas de cartas tiradas por doquier en el suelo, y textos que en momentos de alegría había escrito tan felizmente. ¡Que tiempos pasados pensaba! eran ya tan lejanos que apenas podía verlos, que sin pensarlo se habían alejado de su vida sin dar explicaciones y que luego de la muerte de su madre todo había cambiado. Ella se sentía sola, había dejado de escribir esas cosas bonitas que sus amigas le alagaban, ya no podía; Y fue ahí cuando emprendió su viaje al Sur para abandonar un poco su vida cotidiana y pensar en otras cosas y cuando lo conoció, una persona distinta, un poco intelectual pero desinteresado a la vez de todo, una persona que al poco tiempo de conocerla, la quería con su vida y había hecho que ella después de tanto vuelva a sonreír, a encontrar esa felicidad, quizás superficial se decía en su antigua vida. Y mientras recordaba todos los momentos junto a el seguían cayendo lentamente una a una, como para una fotografía, las lagrimas por sus pálidas mejillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario